sábado 5 de abril de 2008

Ya no sé a quién creerle

Mi primer contacto con Umberto Jara fue cuando leí Secretos del Túnel, creo que nadie puede negar que el libro estuvo bien escrito. A pesar que sus alcances no tuvieron más que un revuelo inicial, se convirtió en un libro de consulta para muchos estudiantes de periodismo. No estoy en capacidad de decir si eso es bueno o no para alumnos o más bien cachimbos.

Luego leí Historia de dos aventureros, en donde Jara cuenta la historia aparentemente real sobre Alejandro Toledo y su esposa, la no muy célebre Eliane Karp.
Me llamó mucho la atención encontrar un error en esa investigación, Zaraí no había nacido el 4 de diciembre como Jara lo dijo en el libro, sino el 16. Puede ser un dato mínimo, pero en fin.

Mi último contacto fue al comprar la segunda edición de Ojo por ojo, y por más que el estilo detetivesco y/o policial no fue de mi agrado, la investigación tuvo momentos muy logrados.

Me olvidaba, no recuerdo al Beto Jara del programa Hora 20, pues por ese entonces apenas tenía 11 años y exigiendo mi memoria apenas logro recordar a la simpática Lola Rey(conductora del espacio) y casualmente el reportaje sobre la marcha de los cuatro suyos.
Esto no tendría mucha importancia, de no ser porque ahora el mismo Beto Jara está en boca de todos. Muchos lo llaman "el testigo clave", quizás la mayoría de diarios creen que él va a hundir a Fujimori.

Sin embargo, ahora que Jara está sobreexpuesto ha salido una batería de pruebas que ponen en duda no solo su credibilidad sino su honor.
Según el programa Enemigos Íntimos, Jara fue el director tras bambalinas del nefasto Hora 20. Es decir que cuando Jara dijo, bajo juramento y ante un juez, que era un simple asesor sin mayor incidencia en los contenidos del programa, habría mentido.

El video en donde Jara sale dando consejos a sus periodistas parecería demostrar eso de que fue el director del programa, pero no solo eso sino que el mismo José Francisco Crousillat ha reconocido el hecho y además ha confesado haberse encontrado con Jara en la famosa salita del SIN. Con lo cual se caería otro juramento de Jara: Nunca me reuní con Montesinos.

Pero esto no es todo, Jara negó la veracidad de la cobarde agresión contra el ex periodista de La República, el Sr. Salazar, y ahora no sólo se ganó los insultos del mismo Salazar sino un juicio suyo y uno de la ex congresita Townsend. Al parecer Jara habría mentido otra vez.

Confieso que cuando veía esos fundamentos me sentí desconcertado. O Jara miente muy bien y es un falso o simplemente se lo quieren bajar. No lo sé.
El problema es que todos los medios están con Jara. Perú 21 le da espacios diarios, y el resto lo ponen como el ejemplo del periodismo de investigación, con lo cual generan una opinión pública contraria a lo expuesto por Enemigos íntimos.
Ese mismo programa dejó flotando el rumor de que Jara habría sido el que entregó a Martin Rivas, pues por ese entonces solo él conocía su paradero, y además con ese dato Jara recibiría la limpieza por sus futuros líos judiciales.

¿Por qué el resto de medios no tocan el tema Jara? ¿Es él realmente infalibe y perfecto? Ni siquiera hay una pequeña duda con las pruebas mostradas, esto es muy raro.
Por lo pronto no quiero adelantar opinión y a pesar que tengo algunas dudas sobre las respuestas que Jara dio al interrogatorio de Nakasaki, me cuesta creer que Ojo por ojo no sea cierto en su gran mayoría. Es decir me cuesta creer que alguien sea capaz de mentir de una forma tan hilada para conseguir un fin. ¿Cuál es el fin de Jara?

Y si él no miente, ¿Por qué se lo quieren bajar? No creo las razones nos lleven a la simple envidia clásica de los periodistas.
La verdad siempre sale a flote.
Por lo pronto ahora no leeré más libros, pensando que son completamente ciertos y bien intencionados. Ya no le creo a nadie. ¿Y ustedes?